El colegio General Mola

Teóricamente, sería difícil encontrar un momento como este, tan adverso para cualquier progreso en el proceso de paz en Oriente Medio. El primer ministro israelí, Olmert, está al límite de su capacidad política por culpa de una posible acusación de corrupción. Enfrente, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, manda en su entorno cisjordano y poco más. Para seguir alimentando el pesimismo, estamos en el último tramo del mandato de una pieza fundamental en el proceso: el presidente de los EEUU. Peor imposible. Pero, sin embargo, algo se mueve hacia la paz.