INTERVENCIÓN DE JOSÉ LUÍS RODRÍGUEZ ZAPATERO
EN LA CLAUSURA DE LA CONFERENCIA POLÍTICA
EN LA CLAUSURA DE LA CONFERENCIA POLÍTICA
Un milagro: se han encontrado 3.000 fotos de Robert Capa tomadas durante la Guerra Civil española. La cineasta mexicana Trisha Ziff las ha encontrado gracias a los descendientes del general Aguilar González que luchó a las órdenes de Pancho Villa. Tenemos que dar gracias de nuevo a México, ese país que recibió a los españoles derrotados y les dió nuevas oportunidades después de perder una guerra y la democracia. Y que ahora nos despierta un poco más nuestra memoria histórica.
Suele ocurrir que las gentes de derechas rechazan que se recuerde la Guerra Civil y -sobre todo- la represión posterior. Su teoría es que resucitar la “memoria histórica” no hace más que reabrir heridas que se están curando con el silencio. En las gentes de izquierdas ocurre todo lo contrario, desean que nadie olvide el sacrificio y el dolor de antepasados que lucharon por lo que creían en una guerra y que sufrieron lo indecible en una posguerra. Pero, de verdad ¿por qué ese deseo de silencio en unos y esas ganas de recordar de otros? Están de plena actualidad dos nietos cuyos abuelos nos pueden dar alguna pista: José Luis Rodriguez Zapatero y Manuel Pizarro.
Tengo que reconocer que amaba la Alianza de Civilizaciones incluso antes de que se le diera ese nombre. Voy a explicarlo mejor. Hace cuatro años ya veía las tensiones que iban a suceder en toda la zona denominada por Fred Haliday como “ Gran crisis de Asia Occidental”, un título políticamente correcto. En mi opinión, el fin de la Guerra Fría trajo un periodo de transición cuyas consecuencias estamos viviendo ahora con mas rapidez, odio, destrucción y caos conceptual, que entonces. Las tensiones que estaban en el horizonte me hicieron pensar en Oriente Medio y en las Sociedades Civiles, por lo que empecé a leer sobre el tema. Me interese al principio por el Great Middle East y vi como se iba transformando con otras denominaciones, a medida que no encajaba la pretensión americana con la voluntad de la ciudadanía árabe y musulmana, aunque reconocía que habían empezado a romper el hielo de lo que iba a continuación. Realizaban proyectos de tipo social, religioso, educacionales, económicos pero fallaban porque la legitimidad de la superpotencia americana estaba bajo mínimos. Entonces pensé que se necesitaba una estrategia transversal que conjugara lo anterior y lo mejorase definitivamente. En este sentido me fui a la Delegación de Palestina en Madrid, previa cita, y les presente mis ideas, estaba por aquel entonces el anterior Delegado al actual. A la cita fui con atuendo blanco árabe como marcan los cánones y el respeto. Recuerdo que la Embajada estaba en obras y el Delegado Palestino me dijo que si queríamos tener la reunión en un hotel cercano y le dije que no. Mire, conteste, hay que hablar y dialogar en las mismas circunstancias que ustedes tienen en sus países, igual, sino no se comprende lo que esta pasando allí. Recuerdo que estábamos en el sótano, hacia mucho frió a pesar del verano, por los muros supongo. Aquello me recordaba a un bunker improvisado de las zonas palestinas. Por un momento llegue a oír los sollozos de las mujeres y de los niños que escapaban de las bombas. En la reunión estaba el traductor de árabe aunque el Embajador hablaba un poco español y a la cita vino un miembro del Grupo Socialista Madrileño que es muy activista y en ese momento sintonizaba bien conmigo y con la idea.
Por su indudable interés adjuntamos